SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL

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SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL / S.A.P

El doctor José Manuel Aguilar Cuenca, psicólogo clínico y forense, está especializado en la evaluación y tratamiento de las patologías que se analizan en el ámbito de los tribunales, participa en más de un centenar de proyectos de investigación cada año, entre los que se incluyen estudios para distintas Administraciones y Universidades del estado.

El primero en nombrar el Síndrome de alienación parental fue Richard Gardner en 1985, profesor de Psiquiatría Clínica del Departamento de Psiquiatría infantil de la Universidad de Columbia, este definía el S.A.P. como un trastorno que surge principalmente en el contexto de las disputas por la guarda y custodia de los niños, cuando el niño sufre un sistemático lavado de cerebro por parte de uno de los padres. Desde entonces se ha estudiado mucho sobre el tema y muchos gobiernos han tomado ya medidas para solventar este problema que sacude las sociedades modernas.

José Manuel Aguilar ha escrito un libro recientemente donde aborda el Síndrome de Alienación parental y nos explica en que consiste, cuales son sus patologías, tipos de S.A.P. y como podemos derrotarlo. A continuación ofrecemos un resumen del libro que tiene por título:

SINDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL
Hijos manipulados por un cónyuge para odiar al otro.

Jose Manuel Aguilar Cuenca

Prólogo:

Mi motivación está en dar a conocer el cada vez mayor número de procesos en los que un progenitor, habitualmente el que detenta la guardia y custodia, predispone mediante distintas estrategias a sus hijos contra el otro progenitor, de tal suerte que lo que inicialmente eran sus expresiones, opiniones y relato de hechos negativos son asumidos por los hijos, haciéndolos propios, de modo que llega a considerarlos su elaboración, hasta alcanzar un rechazo total a tener todo contacto con el progenitor victima y, por extensión, a todo lo que representa o está relacionado con él, incluyendo su familiar extensa-abuelos, tíos, primos, etc.

La posibilidad de que la creencia “ madre sólo quiere lo mejor para sus hijos” no sea real en algunos casos, sino todo lo contrario, que pueda llegar a ser la responsable de la generación de una grave patología- o incluso la muerte- en sus hijos, resulta muy difícil de aceptar en nuestra sociedad.

Estamos ante un tipo de maltrato infantil cuyas estrategias sutiles, su apoyo en creencias socialmente aceptadas, y su desarrollo en la intimidad del hogar hacen difícil su descubrimiento y abordaje


INTRODUCCIÓN

Este libro trata de un mal desconocido para la mayoría de aquellos que trabajan en el entorno de la Ley y la Justicia-jueces, abogados, fiscales, agentes judiciales y policías-, y del que apenas se tiene información entre aquellos profesionales llamados a realizar su trabajo en el mismo lugar, como técnicos de apoyo imprescindibles para aplicar los principios que la norma recoge-psicólogos, médicos y trabajadores sociales-.Y, sin embargo en nuestro país es padecido por cientos de niños cada año, siendo el responsable de un número desconocido de muertes entre ellos.

El Síndrome de Alienación Parental (SAP) es un trastorno caracterizado por el conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor transforma la conciencia de sus hijos, mediante distintas estrategias, con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

El diagnostico del SAP se realiza en tanto se presente la sintomatología en el niño, no en el grado en el cual el alienador ha intentado inducir el desorden.

Lo cierto es que no existe mejor estrategia que la deformación malintencionada de la verdad, de tal modo que sea muy difícil, sino agotador, diferenciar qué parte es cierta y cuál inventada, el S.A.P. puede desencadenarse por desacuerdos entre los progenitores distintos de la custodia.

La interferencia grave es definida por estos autores como una postura, no sistemática, que adopta el progenitor custodio mediante la cual se niega a la práctica de las visitas, de modo directo o mediante estrategias pasivas, motivado por un enfado con el otro progenitor debido a una cuestión puntual.

El SAP consistirá en la intención expresa de u progenitor, a cargo de la guardia y custodia del menor, por enfrentar a éste en contra del otro progenitor, de modo que el hijo llegue a elaborar una actitud de enfrentamiento injustificado con aquel.

Por ultimo el síndrome de la Madre Maliciosa consiste en el intento de la progenitora de castigar a su exmarido, sin justificación, interfiriendo en el régimen de visitas y acceso del padre a los niños, con un patrón estable de actos maliciosos contra éste, sin que este comportamiento se justifique por otro trastorno mental.
 

CRITERIOS DE IDENTIFICACIÓN DEL SINDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL

Campaña de Injurias y Desaprobación
Los menores tratan a sus progenitores no como a un enemigo, sino como a un desconocido odioso cuya proximidad sienten como una agresión.

Indicios de que la campaña de injurias y acoso ha comenzado
Recomendación principal a un progenitor victima de SAP es, por mínimo que sea, no romper nunca el contacto con sus hijos.

Explicaciones Triviales para Justificar la Campaña de Desacreditación
Los menores aprenden una retahíla de argumentos- hechos del pasado, exageraciones de personalidad o carácter del progenitor alienado, episodios negativos de sus vidas en común, etc. – a los que recurren una y otra vez.

La ausencia del diálogo es la primera estrategia cuando se establece una relación perversa entre dos seres humanos.

Ausencia de Ambivalencia de su Odio hacia El Progenitor
El hijo alienado muestra un odio sin ambivalencias, sin fisuras ni concesiones.
El SAP desarrolla un vínculo psicológico de carácter patológico entre el menor y el progenitor alienador, basado en el dogmatismo, la adhesión más férrea y ausente de reflexión.

Autonomía de Pensamiento
El paso de la localización de los argumentos mantenidos por el progenitor- desde fuera del hijo alienado hacia su interior- determina su cristalización en el cuerpo de pensamiento y, por tal, de acción del hijo alienado que, de este modo, pasa a disponer de los recursos necesarios para tomar la iniciativa en la campaña de denigración.
Muchos chicos llegan a reconocer que uno de sus progenitores realiza comentarios inadecuados del otro, pero no consideran que ello les haya afectado lo más mínimo a su propia construcción de los afectos que expresen ellos mismos hacia éste.
El progenitor alienador está en disposición de adquirir un nuevo papel, pudiendo permitirse disminuir su belicosidad, llegando – en ocasiones extremas- a adoptar ante terceros un papel conciliador.
La autonomía de pensamiento funciona de modo bidireccional, en tanto libera al hijo de su alienador y al alienador de la supervisión con único papel, enriqueciendo su aportación al proceso.
En los primeros momentos, la autonomía de pensamiento aún usa muchas frases y argumentos prestados. Cuando uno de estos resulta extraño en boca del hijo considerando su edad – debido por ejemplo a su complejidad semántica-, podemos estar delante de un sujeto que comienza a elaborar su propio argumentario de injurias.

Defensa del Progenitor Alienador
El conflicto surgido entre los progenitores es vivido por el hijo como una consecuencia motivada por razones lógicas y reales, en el cual hay que tomar partido asumiendo la defensa del progenitor alienador.
La defensa del progenitor amada supera toda práctica o intento de razonamiento o prueba.

Ausencia de Culpabilidad
La ausencia de culpa ante los sentimientos del padre odiado es un impermeable que permite a los menores alcanzar los niveles denigración más irracionales.
La ausencia de culpa ante los sentimientos del padre odiado es compatible con la explotación económica de éste.

Escenarios Prestados
Presencia de escenas, pasajes, conversaciones y términos que el hijo adopta como propios o vividos en primera persona, aun cuando jamás hubiera estado presente cuando ocurrieron o resultaran incoherentes con su edad.
Las estrategias de coordinación permiten el evaluado observar qué partes de la declaración pueden ser propias y cuales prestadas, a poco que el profesional se familiarice con ellas.

Extensión del Odio al Entorno del Progenitor Alienado
El menor muestra su rechazo no sólo al padre odiado, sino a cualquier otro miembro de su familia paterna- primos y primas, tíos y abuelos-, con los que previamente había mantenido relaciones afectivas.
Psicológicamente la animosidad se extiende a todo aquello que, de un modo y otro, pudiera tener una cierta relación con el progenitor odiado, que pasa a ser objeto contaminado del que únicamente se puede esperar algo negativo y al que hay que combatir.

Nuevas Consideraciones.  Extensión de los Criterios
El inicio de una relación de pareja por parte de uno de los progenitores, el nacimiento de un nuevo hijo o los intereses de algunos abogados – más preocupados por provocar litigios que por llegar a acuerdos- pueden provocar la aparición del SAP.

Uso de los Recursos Legales. El Efecto de Casandra
La campaña de denigración puede permitir elaborar incidentes que permitan posteriormente el planteamiento de una acusación de abusos sexuales como falsa.
El efecto Casandra consiste en la posibilidad que tiene el profesional de adelantar los acontecimientos que van a ocurrir en tanto las estrategias conductuales de los sujetos, determinadas por el marco en el que se circunscriben y el objeto que buscan, son limitadas.
El progenitor alienador logra, gracias a los procedimientos establecidos por la Ley, una separación afectiva entre el hijo y el padre alienado no menor a seis meses y cercana al año.

El Tiempo como Estrategia de Alienación
El apego debe entenderse entonces como una estructura mental estable, elaborada a temprana edad, en la que se integran creencias acerca de sí mismo, otros y el mundo social, así como juicios que afectaran a la formación y mantenimiento de las relaciones íntimas durante toda la vida de sujeto.
La usurpación del tiempo del oro progenitor permite su campaña de denigración, así como prevenir el contacto con el progenitor alienado, de modo que se imposibilita el contraste de las expresiones denigrantes vertidas en el hijo, a la par que se debilita la elaboración de vínculos afectivos sanos.
Es entonces cuando el tiempo es un arma en manos del alienador, ya que permite que el hijo se convierta en miembro activo de la campaña de denigración.
El tiempo como estrategia de alienación a través de entorpecimientos en el normal transcurrir de las visitas, y de interferencias utilizando las estrategias legales a su alcance, es un rasgo diferenciador en un proceso de SAP.
El SAP es un proceso, y por tal requiere de tiempo para ser llevado a cabo. En este proceso, la instauración en la psique del menor de aquellas ideas que provocan su alienación, será mayor en tanto mayor sea el tiempo que el progenitor alienador haya dispuesto para actuar sobre él.

Inmersión Judicial
Los progenitores alienadores tienden a usar los procesos judiciales y la supervisión de las visitas con el progenitor alienado como un elemento más en su campaña de denigración.
El progenitor alienador interroga a sus hijos sobre lo que han hecho, visto u oído en las visitas con el otro progenitor, e relato los episodios judiciales en los que se encuentra inmerso, en un intento de elaborar nuevas estrategias para manipular a sus hijos.
El interés natural de un padre hacia el bienestar de un hijo es cualitativamente distinto del interés perverso de un padre alienador.
El progenitor perverso verterá en el hijo la información con objeto de destruir su vínculo, no con intención de mejorar o eliminar una variable inadecuada.


DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

SAP vs Abuso Sexual
Los profesionales que llevamos a cabo nuestro trabajo en los juzgados conocemos que las falsas denuncias por abusos sexuales son una estrategia común para lograr interferir o lograr una posición de ventaja en litigios en los que se están tratando temas relacionados con la separación y el divorcio de una pareja. Esto provoca que muchos progenitores, responsables de la campaña de denigración, quieran justificar que la animadversión de sus hijos vienen dada por el abuso sexual de cual el menor ha sido víctima.
El diagnóstico SAP debe darse si existe una campaña justificada por parte de uno de los progenitores contra el otro, a la que se suman las contribuciones del hijo alienado.
El SAP es un diagnóstico que debe darse dentro del ámbito de las disputas judiciales por la custodia de los hijos.
Los padres alienadores son poco o nada cooperativos con los profesionales encargados de la evaluación de su situación familiar.
Al movernos dentro del mundo de la Ley, el profesional no puede cometer el error de recoger únicamente la opinión de una de dos alternativas enfrentadas, legítimamente, en sus reclamaciones.
No quisiera cerrar este apartado sin una última puntualización. En esta situación el esfuerzo económico y emocional siempre está debido a su necesidad de probar, del lado del progenitor alienado.
Favorecer la prolongación de esta situación, cuando la falta de contacto es una de las armas esenciales para lograr la alienación, es facilitar de modo indirecto los fines patológicos del progenitor alienante.

SAP vs Madre Usurpadora
La intención de madre es la posesión del menor de modo excluyente y, por tanto, ni reclama obligaciones ni otorga derechos al padre.

SAP vs Ansiedad Por Separación
Los hijos muestran malestar al estar separados de su hogar, o de los sujetos con los que están vinculados, así como necesidad de estar en contacto con ellos.
Las consecuencias para el sujeto se valoran como malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico o de otras áreas importantes de la actividad diaria.
Las emociones en el SAP son de odio o desagrado ante la presencia o proximidad del progenitor, que puede ser acompañado de características fóbicas, acompañadas de estrategias de evitación. Frente a esto en la As existe un miedo a no volver a ver a su ser querido. Las estrategias van encaminadas a recuperar el contacto con él.

SAP vs Lavado de Cerebro
El término SAP se refiere únicamente a la situación en la cual la programación del progenitor se combina con la campaña de injurias del hijo.
El proceso completo del desarrollo de la patología, en el que se han de incluir todas las fases de la acción perjudicial, es fundamental para entender, diagnosticar y finalmente tratar el SAP.
El objetivo del alienador es eliminar cualquier objeto contaminante del mundo exterior, sea de la naturaleza que sea, con la intención de expulsar cualquier afecto que pudiera acarrear.
En el SAP el padre alienado es el responsable de todo mal. No cabe ambivalencia en los sentimientos mostrados hacia él.
Todo aquello que es una desviación del conocimiento verdadero, cuyo depositario es el progenitor alienador, no está permitido.
Cuando el progenitor alienador organiza qué debe ser conocido y cómo debe conocerse, organiza el mundo del hijo alienado.
El mundo social y extenso que incluye dentro de su campaña de ataques e injurias es únicamente aquel que, de un modo u otro, se relaciona con el progenitor alienado.


¿ESTÁ MI HIJO SUFRIENDO UN SÍNDROME DE ALIENACIÓN?

Las relaciones sanas entre padres e hijos incluyen momentos de afecto y discusiones. Si desea resolver un problema, la mejor estrategia es su afrontamiento, buscando la raíz que lo motivó, con la intención de llegar a un comportamiento mutuo que permita hacerlo mejor la próxima vez.

Las relaciones sanas entre padres e hijos se basan en la confianza que puedan otorgarse ambos – no en la competición que usted establezca por ser el mejor progenitor-, y en la comunicación libre de aquello que consideran oportuno, con la certeza de que ambos, en muchas ocasiones, desearán mantener para sí ciertas cosas.

Las relaciones sanas entre padres e hijos no se basan en la falta de responsabilidades, la relajación en las tareas o el consentimiento de todos los caprichos. Educar es entregar y entrenar valores y hábitos, igual que contenidos y emociones, siendo una tarea diaria que se realiza en la escuela, pero también en la cocina, el comedor de casa, de paseo, o subido en el coche.

Las relaciones sanas entre padres e hijos incluyen tanto sentimientos elevados como deseos y temores viscerales, que hacen que deseemos poseer, vigilar y proteger de modo próximo al otro. Está en nuestras manos aceptar nuestras debilidades emocionales, con la intención de evitar que entorpezcan nuestra relación y oculten la nobleza de nuestros sentimientos.

Las relaciones sanas entre padres e hijos incluyen el deseo de amar a ambos. La exposición a situaciones en la que los objetos de deseo muestran su animosidad va en contra de esto, provocando un conflicto en ellos. Estos pueden decidir resolverlo con la evitación de las situaciones en donde se generan, al sentirse culpables o propiciadores de la situación.

En las relaciones sanas entre padres e hijos no existe un reparto equitativo ni estable de lealtades. Nuestros padres, o nuestros hijos no son objeto de una competición, sino un tesoro que contemplar sin necesidad de estar continuamente apretándolo contra nuestro pecho.

Las relaciones sanas entre padres e hijos deben basarse en la libertad de expresar sentimientos y opiniones, sin tener que temer la reprobación de ninguno, y en la flexibilidad que da la mutua confianza.

Las relaciones sanas entre padres e hijos incluyen participar de lo bueno y lo malo con la intención de cumplir un proyecto de vida en común, no con objeto de buscar en el hijo la solución a nuestros problemas de adulto.


CARACTERÍSTICAS DEL PROGENITOR ALIENADOR.
PARANOIA. FOLIÉ A DEUX. LIMITE. PSICÓPATA.
SINDROME DE MUCHAUSSEN.
NUEVAS INVESTIGACIONES.

Si bien en algunos casos pudiera subyacer una patología de ámbito psicológico, en muchos de los escenarios de conflicto marital, donde se pudiera diagnosticar un SAP, nos encontramos con una decisión individual, con una fuerte influencia social y de repetición de modelos de crianza aprendidos, en la que se expresan determinados rasgos de personalidad.

La secuenciación o superposición de distintos escenarios, en función del momento cronológico en el que nos encontremos.

La naturaleza de sus actos es intencional, sostenidos por un sistema de creencias sociales y rasgos de personalidad patológica.

Es habitual que en todo proceso de separación se den conductas o expresiones incorrectas, por parte de cualquiera de los miembros de la pareja. La diferencia es que un progenitor alienador mantiene vivas dichas conductas durante un período de tiempo prolongado, implicando a su hijo con intención de que las comparte y, de este modo, se convierta en un miembro más del enfrentamiento hacia el progenitor objetivo.

Desviar la mirada hacia un problema superior con intención de eludir problemas propios del progenitor alienador, sentimientos de venganza y culpa, deseo de poder dominio y control.

Posibilidad de la perdida, sentimientos de ira ante la falta de reconocimiento de la maldad del progenitor objetivo por parte de los profesionales y la justicia.

Las investigaciones parecen mostrar que el uso de la negociación, la proyección y la distorsión, como medios de enfrentarse a la realidad son comunes en los progenitores alienadores.

Una persona con este perfil podría aparecer desmintiendo cualquier responsabilidad en el divorcio o los problemas familiares, viéndose a sí misma impecable, una víctima de su ex pareja.

La presión para que la familia extensa se sume a la campaña de denigración alcanza en muchas ocasiones a los profesionales.

Es habitual que los progenitores alienadores aprovechen la sensibilidad social sobre ciertos temas (abusos sexuales a menores, malos tratos a mujeres, aumento de los servicios sociales de protección y vigilancia, etc.) para lograr su objetivo.

Estos sujetos podrían construir su entorno sobre la base de su herida narcisista, que se expresaría en tanto proyecte en el otro todo su rencor, justificándolo con la culpa por la ruptura.

La tendencia a no superar la ruptura, la persistencia en mantener la relación a través del conflicto, el miedo a perder el papel de cuidador principal y objeto de amor superior, la no diferenciación entre sus deseos y las necesidades de sus hijos y la proyección de los propios errores en el otro miembro.

Las creencias sobre la crianza y la relación de pareja hacen que muchos progenitores localicen a sus hijos como el eje central de su existir.

Los progenitores alienadores habitualmente tengan una gran dificultad, si no desinterés manifiesto, para iniciar otra relación de pareja.

En el caso de que inicien una nueva pareja, tienden a eliminar a la anterior, elevando a la actual como la única existente.

La situación legal actual, en la que muchos alienadores se encuentran en una posición de ventaja a la hora de la adjudicación y mantenimiento de la guarda y custodia.

La creencia de la menor capacidad del varón para la crianza de los hijos, sumando a las presiones del entorno social sobre la mujer- en la dirección de responsabilizarla de la crianza de sus hijos. La percepción de los hijos como posesión. La inmersión del progenitor y sus hijos en la familia extensa.
 

¿CÓMO PUEDO DETECTAR SI UN SINDROME DE ALIENACIÓN ESTÁ OCURRIENDO?
CONDICIONES NECESARIAS Y CONDUCTAS EXPRESAS DE ALIENADOR.

Cuando un padre alienador aísla a un hijo del entorno con el que antes interaccionaba y le enriquecía, su interés primario es generar una dependencia excluyente.

Cuando un padre alienador aísla a un hijo del entorno con el que antes interaccionaba y le enriquecía, su interés secundario es impedir que tenga contacto con otras visiones de la realidad.

La intención del progenitor alienador al aislar al hijo es permitir la construcción de una única realidad, aquella que él mismo decida, más allá de toda reflexión.

Un progenitor que pretende aislar a sus hijos de la contaminación externa no puede permitir que lleguen mensajes que puedan poner en peligro la credibilidad de sus postulados.

En el desarrollo del SAP estas situaciones especiales van aumentando en cantidad y frecuencia. Suelen arrancar de modo sutil- llegar tarde a la visita- y siempre bien argumentadas, para pasar a ser cada vez más burdas e injustificadas.

Una de las mayores decepciones para un niño pequeño es que uno de sus progenitores se olvide de su cumpleaños, su santo o un día especial en el colegio. A la ausencia física se suma la decepción y, a ambos, los comentarios del progenitor alienador.

EL MIEDO
El progenitor alienador intenta crear sentimientos de culpa, expresiones de dolor por la separación – aunque únicamente sea por unas horas- del hijo con el otro progenitor.
El miedo a convertirse en objeto de su ira, como antesala aislamiento, aumenta la dependencia psicológica de los hijos hacia el progenitor alienador.
La fidelidad y la asunción de los mismos objetivos que el progenitor alienador, se convierten en una estrategia viable en los hijos con intención de lograr que no les lleguen a ellos los ataques.
El mensaje del miedo implica la idea de que “hay que elegirme a mi”.
Los niños que se encuentran en medio del fuego cruzado lo primero que aprenden es a manipular.
La deslealtad filial hace referencia a aquellos parientes próximos al progenitor alienador que no aceptan la campaña de alienación iniciada, la inmersión en el odio de los hijos y sus posteriores contribuciones a la denigración del progenitor odiado.

LA PURGA EMOCIONAL
El término purga emocional define el intento de eliminación de cualquier elemento que pudiera hacer referencia al objeto de alienación.
Antes de utilizar este camino, los alienadores suelen pasar por el conjunto de estrategias que ya hemos repasado a lo largo del libro.
El traslado de un hijo, habitualmente menor, implica el desarraigo de éste de las principales figuras de apego – excepción hecha del progenitor alienador -, así como de su entorno social y escolar. Si el distanciamiento físico se produce a causa de un rapto, estos problemas se intensifican debido al probable seguimiento policial, por lo que los sujetos se ven condenados a una situación de continua temporalidad.

APRENDIZAJE VICARIO
El progenitor alienador no puede llegar a cada uno de los rincones del conocimiento, pero esto no le hace falta. Tan sólo debe mostrarse como modelo único, en un momento de la vida del niño especialmente sensible a ello, para alcanzarlos sin esfuerzo, a través de los aprendizajes que, gracias a los procesos de modelado y moldeado de la conducta, lleva a cabo con los hijos.

CONDUCTAS EXPRESAS
Los progenitores niegan que ellos puedan hacer nada para cambiar las decisiones de sus hijos.
Les introducen en un proceso legal, recriminan los esfuerzos económicos y emocionales que el otro progenitor realiza para lograr ver a sus hijos.
Llevan a cabo acusaciones falsas de abusos sexuales y malos tratos, usan como apoyo y testigo en los juicios a sus hijos. En esta línea sugieren o llevan a cabo cambios en los nombres o apellidos de los menores.
A la vuelta de las visitas interroga a los hijos con intención de obtener detalles que usar en contra del otro progenitor. Mantiene con ellos secretos y códigos que les permiten comunicarse.
Refuerzan continuamente las poderosas razones que tienen sus hijos a odiar a su progenitor. Llevan a cabo grandes esfuerzos para recordarles que se ven obligados a aceptar que su progenitor les vea.


CONSECUENCIAS DEL SAP EN MENORES

Existe una relación entre la capacidad de entendimiento de los progenitores, y el menor riesgo a que los hijos presenten los problemas citados.

La angustia y ansiedad que los menores sufren en todos los procesos de separación y divorcio tiende a desaparecer conforme vuelven a la rutina de sus vidas.

En los menores victimas de SAP, la rutina que elaboran estará entonces formada por la asistencia a los continuos cambios de humor y reacciones de frustración y expresiones de odio, temor y peligro causadas por sus progenitores.

De esta forma, la primera pérdida que podemos enumerar es que nos encontramos con un empobrecimiento en distintas áreas del sujeto.

El segundo elemento que debemos considerar es que, ante la presencia o posibilidad de cercanía del progenitor alienado, muestran reacciones de ansiedad, crisis de angustia y miedo a la separación.

Es de esperar que, como consecuencia de lo anterior, se presenten alteraciones a nivel fisiológico en los patrones de alimentación y sueño, conductas regresivas – inadecuadas para la edad del sujeto-, y de control de esfínteres. En el ámbito académico puede esperarse disminución del rendimiento escolar y de la atención. Y en el ámbito social, de empobrecimiento de las habilidades sociales y de la capacidad empática, aumento de las conductas disruptivas y disminución del control de los impulsos.

En el área psicológica se ven afectados el desarrollo del autoconcepto y la autoestima, carencias que favorecen muchos otros problemas dentro de este plano.

Esta localización externa de sus fuentes de refuerzo va a traer consigo una baja capacidad para soportar la frustración, lo que podría correlacionar con problemas de comportamiento con graves consecuencias legales.

Es esperable que, en su percepción del mundo en todas sus áreas y matices, sus capacidades analíticas y de juicio se vean mermadas o resulten por completo inadecuadas, provocando su desajuste. Las acciones basadas en malas evaluaciones tenderán a ser una fuente continua de frustraciones, con lo que vendrá a sumarse a las reacciones conductuales antes descritas.

Estos niños, de adultos, tienen una gran probabilidad de ser inválidos emocionales, intelectualmente rígidos.
 

¿QUE PUEDO HACER? ESTRATEGIAS DE TRATAMIENTO

Luchar contra el SAP es luchar contra las actitudes distorsionadas que lo han construido.

La actitud de un sujeto es la disposición aprendida a responder de modo particular a los sujetos y objetos de su entorno.

Las actitudes se componen de tres elementos: lo que una persona piensa (componente cognitivo), lo que siente (componente emocional), y el modo en que lo transforma en acciones (componente conductual).

Si queremos cambiar una actitud debemos actuar sobre varios de los elementos que la forman, y siempre disponiendo de la máxima información posible sobre su constitución y apoyos.

En general podemos considerar que la construcción de las actitudes es un aprendizaje más en el cual el priming afectivo y el condicionamiento evaluativo tienen un papel muy relevante.

Para modificar el priming afectivo y el condicionamiento evaluativo debemos recurrir a la experiencia directa mediante distintos aprendizajes.

En las actitudes construidas en el SAP el aprendizaje vicario tiene suma relevancia.

La principal tarea que debemos tener en cuenta es el intento de que estas actitudes no se consoliden.

La estrategia de eliminar todo contacto entre el progenitor alienado y el hijo es la peor decisión que puede adoptarse en un caso de SAP.

El progenitor alienado debe hacer un gran esfuerzo para no entrar en los ataques y vejaciones de las que es objeto.

No debemos dar argumentos que favorezcan críticas negativas sobre nuestro comportamiento. Debemos buscar oportunidades de hacer cosas juntos.

Si su hijo le recrimina que no pasó suficiente tiempo con él antes del divorcio, el progenitor debe transformar esto en una petición que le realiza su hijo, la cual debe satisfacer con un compromiso.

La estrategia que debemos adoptar es convertirnos en un junco que se dobla con el viento, siempre recto y entero en cuanto el viento se cansa de soplar.

Una frase cargada de humor logra decir lo que queremos y transmitir lo absurdo de la conducta del otro, sin herir en ningún momento los sentimientos de nadie.

Nunca debe obligarse al niño a llevarse el objeto ya que, en cuanto llegue a casa del progenitor custodio, terminará en la basura con toda seguridad.

El progenitor alienado tiene pocas posibilidades de conocer la vida de su hijo, por ello debe potenciar todas aquellas situaciones que le aporten información sobre sus creencias, ideas, inquietudes y gustos.

La complicidad, considerando que se están tratando asuntos emocionales con una fuerte carga positiva, es un arma que puede acercar a ambos.

Debemos revestirnos de credibilidad, de aquellas capacidades y posibilidades que el otro progenitor siempre ha negado que poseyéramos.

Si en algún momento el progenitor necesita comentar con el hijo algún asunto o episodio desagradable acaecido entre él y su ex pareja,, o entre él y su hijo, debe elegir aquel momento de tranquilidad, de sosiego, que le permita hablar en la voz más baja posible.

Pedir a otra persona que interceda, aproximándose a él, para que puedan hablar del tema que os preocupa o temporalmente os ha distanciado.

El error de los progenitores es que, al disponer de poco tiempo con ellos, fuerzan la situación, logrando empeorar las cosas.

El principal factor para mover al cambio es la credibilidad del sujeto que los defienda.

El segundo factor es la capacidad de controlar premios y castigos, y por tanto placer y dolor, que el comunicante posea.

El último elemento que debemos considerar relevante en el cambio de actitudes es el atractivo.

Si esto es así, permitir el mantenimiento del contacto con el progenitor alienador, es permitir el diario abuso emocional sobre el hijo.

La solución debe ir en la dirección de una respuesta severa e inflexible de la Administración de Justicia, en coordinación con los Equipos Psicosociales y peritos psicólogos de parte participantes en el proceso.
 

ORIENTACIONES A LOS PROFESIONALES

En las concepciones de los trastornos mentales, es desgraciadamente habitual la presencia de influencias espurias al propio conocimiento científico.

Existe un profundo desconocimiento profesional sobre su naturaleza, lo que genera un sinfín de errores diagnósticos y de tratamiento. Por otro, tiene que luchar contra un conjunto de creencias sociales que vienen a potenciarlo en toda su extensión.

El principio primun non nocere – primero, no dañar-, no funciona aquí, pues la dejación de la acción, tanto como la lentitud en ésta, son las causantes directas del daño.

Un progenitor es aquel sujeto que satisface las necesidades de cuidado y protección del hijo, un progenitor es un educador.

Evaluación inicial por parte de los equipos Psicosociales adscritos a los juzgados de familia, los psicólogos especializados y los servicios sociales. Al comienzo del proceso de separación requiriendo un seguimiento posterior en distintos momentos. Siendo imprescindible que recoja todos los puntos de vista disponibles, madre, padre, hijos y familia extensa.

La necesidad de una evaluación extensa, que incluya no sólo las circunstancias próximas a la conducta problema, sino una visión global del niño, desde un punto de vista evolutivo, así como el acopio de toda la información posible proveniente de distintas fuentes, sería la estrategia básica para evitar esa dificultad.

Objeto del tratamiento es en este caso la recuperación de la salud psicológica del hijo, y el reestablecimiento de los vínculos con su progenitor alienado.

Mediación o terapia familiar únicamente es viable en los tipos leves de SAP. SAP moderado y severo deben ser acompañadas de un estricto apoyo judicial y policial que permita la separación del hijo alienado de sus fuentes de alienación.

El tribunal de Distrito de Mettman como el Tribunal Regional de Wuppertal denegaron al demandante el derecho de visitar a su hijo basándose en que la mala relación entre los padres exponía al niño a un conflicto de lealtad.

Declaraciones del niño eran, según la alegación del demandante, sumamente importantes, ya que mostraban que la madre predisponía al niño contra su padre y lo hacía víctima del denominado Síndrome de Alienación Parental (SAP).

Los Tribunales deben averiguar si el SAP está presente y determinar sus consecuencias para el desarrollo del hijo, con intención de establecer el “ verdadero deseo de éste “

El hecho de ser progenitores no puede tomarse nunca como un derecho propio, sino como una continua liberalidad respecto de los hijos, a los que se debe un cuidado y una entrega como mínimo adecuada.